José Ramón Durand

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   José Ramón Durand Murias es seguro un nombre desconocido para la mayoría de vosotros. Os diré para acercaros a él que era el abuelo de nuestros compañeros Félix, Javier y Alejandro Arcones y que nos dejó inesperadamente el pasado día 20 de octubre en Madrid a la edad de 73 años de la misma manera discreta como siempre prefirió desenvolverse.

   Quisiera con permiso de su familia contaros alguna cosa más sobre él y sobre su tiempo, una época en la que contribuyó a escribir alguna de las páginas más brillantes de nuestro deporte que espero sean de vuestro interés.

José Ramón Durand Murias.

   Nacido el 29 del febrero bisiesto de 1940 conoció y se dejó seducir desde muy pequeño por el Baloncesto en La Salle Maravillas de Madrid donde estudió, una institución religiosa que siempre ha tenido una relación muy especial con este deporte al que ayudó pese a las dificultades de la posguerra a hacerse un hueco en nuestra sociedad.

   Las buenas condiciones físicas y calidad técnica de este base, alto para su tiempo (1,84 m.), llamaron de manera temprana la atención en el momento justo y en el sitio oportuno a un tándem crucial para la historia de nuestro deporte que lo incorporó a la disciplina  de la base de su Club, el Real Madrid.

 D. Raimundo Saporta Namías (1926-1997)

   Esas dos personas fueron por un lado D. Raimundo Saporta seguramente el directivo más influyente de la historia del deporte Europeo de la segunda mitad del siglo XX a cuyo tesón por hacer realidad sus visionarias ideas  se debe en gran medida la organización y complejo diseño en un continente dividido por el telón de acero, de la Copa de Europa de Clubes primero de Fútbol en 1955 y después de Baloncesto en 1958, competición que precisó además la creación un año antes de  la I Liga Española que hasta ese momento no había sido posible organizar como tal.

   Llegó con apenas 19 años a la Federación Española de Baloncesto donde recibió el apoyo de su entonces Presidente el General Querejeta y siete años después desde 1952 tras encomendársele con éxito los actos del cincuentenario del Real Madrid, alternaría ya de por vida sus cargos en la FEB y luego en la FIBA con la labor de directivo del Club blanco donde sería mano derecha del histórico Presidente D. Santiago Bernabeu con quien consolidó los pilares de esta sección para siempre.

   La otra persona determinante con la que quiso el destino hacer coincidir a José Ramón Durand a mediados de la década de los cincuenta fue D. Pedro Ferrandiz.

PEDRO FERRANDIZ D. Pedro Ferrandiz

   Este entrenador Alicantino sin duda alguna cambió la concepción Europea del Basket. En Madrid no sin penurias desde 1955 rápidamente comenzó a reclutar jóvenes talentos, su sello de partida permanente, y a diseñar y organizar con Saporta el Club al que dotaron en poco tiempo de la ambición y competitividad suficientes para poner a sus pies durante las siguientes décadas al país  y a Europa, ingeniando para ello un camino pleno de inquietud e inteligencia que otros tomaron pronto como fiel ejemplo de actuación, obligando siempre cambiar normativas que exprimían como nadie y sobre todo transformando las mentalidades de sus coetáneos hasta hacer este deporte prácticamente lo que hoy es.

   José Ramón Durand conquistaría sus primeros títulos regionales y nacionales en categorías de formación de la mano de Ferrandiz y acompañado por los que serían siempre sus compañeros y amigos Carlos Sevillano y Lolo Sainz con los que compartió también internacionalidad escolar.

 José Ramón Durand lució siempre el 5 en su camiseta

   Al llegar a la edad Sénior pasó al equipo filial del Club llamado Hesperia, otra premisa en el trabajo de Ferrandiz y Saporta, que también militaba en la Primera División Española.

   Desde este equipo de promesas tras la derrota tanto en la Liga como en las semifinales de la Copa de la campaña 1958-59 frente al Barcelona  del primer equipo dieron el salto juntos  Carlos Sevillano y José Ramón Durand.

   Al año siguiente (1959-60) Hesperia cometió la osadía de meterse en la Final de la Copa del Generalísimo contra justamente el Real Madrid. Aunque cayó (76-64) en el histórico Frontón de Fiesta Alegre de Madrid, primera cancha cubierta en la que jugó la entidad blanca, la renovación del primer equipo estaba escrita y así Durand y Sevillano recibieron a Lolo Sainz en el  mismo.

 Lolo Sainz, baloncesto de los pies a la cabeza

    Desde la temporada 1959-60 a la 1965-66 en que nuestro protagonista perteneció a esa plantilla ganaron las siete ediciones de Liga disputadas, cuatro Copas del Generalísimo (desde la 1961-62 no se permitió la participación de extranjeros), y muy especialmente dos Copas de Europa de Clubes, las primeras de la historia del Real Madrid.

    Trabajó los tres primeros años a las órdenes de Pedro Ferrandiz en el primero (1959-60) no jugaron en Europa pues lo hizo el  F.C Barcelona como ganador del año anterior en España.

   En el segundo (1960-61) tras recuperar el cetro nacional cayeron en semifinales ante el ulterior campeón ASK Riga (URSS) del gigante Janis Krumins (2,14) y el histórico entrenador Aleksander Gomelski con quienes tuvieron que jugar en Paris y Praga la ida y vuelta por la situación política de ambos antagónicos países.

Janis Krumins dominador deljanis krumins Basket Europeo de Clubes y Selecciones en los sesenta.

    Ese año compartió vestuario con los dos futuros entrenadores de la Selección Española más longevos y que más popularizaron este deporte en nuestro país,  Josep Lluis Cortes y Antonio Diaz Miguel. Además estaba Emiliano Rodríguez considerado uno de los mejores jugadores Europeos de todos los tiempos que formo un trío exterior invencible con Carlos Sevillano y Lolo Sainz, con Durand y Pepe Laso, también futuro ilustre entrenador, siempre a la expectativa para ayudarles. Contaban con el Portoriqueño Johny Baez considerado como uno de los primeros profesionales del baloncesto nacional y con el poderoso Norteamericano Travis Montgomery.

 Emiliano Rodríguez, mejor jugador del Europeo de Selecciones (Polonia  1963).

 

    En la campaña 1961-62 llegaron por primera vez a la Final de la competición continental aunque desafortunadamente de nuevo debieron medirse a otro equipo de la Unión Soviética, el Georgiano Dinamo de Tbilisi. Dadas las inexistentes relaciones políticas hubo que compensar económicamente al rival para que aceptara jugar en Ginebra a partido único, imponiéndose para colmo los Soviéticos en el encuentro (90-83). Además de ser un equipo muy alto, faceta en la que destacaba Alexander Petrov (2,08),  tenían mucho talento. 

   Este fue el año de la famosa autocanasta del Aragonés  Lorenzo Alocen en Varese en la ida de los 1/8 de final de la competición tras tiempo muerto de Ferrandiz con empate a 80 y dos segundos por jugar con intención de evitar la prórroga a la que llegarían muy limitados de jugadores. Hubo que cambiar el reglamento para prohibir ese tipo de acciones a partir de entonces.

    Al equipo se había sumado el tambien maño Julio Descartin  y nueva pareja de extranjeros, Stan Morrison y Wayne Hightower jugador de 2,03 que luego actuaría luego muchos años en la NBA jugando incluso una final (1963-64) con los Warriors que perdieron contra los Celtics.

Ferrandiz viajó a Estados Unidos para fichar a Hightower

   El fichaje de este jugador supuso a Ferrandiz un conflicto jurídico con el dueño de los Harlem Globetrotters, Abe Saperstein que también lo pretendía que le provocó una orden de detención en el momento pisara suelo Americano. Con mucha diplomacia el asunto pudo solucionarse.

   Prueba de ello fue el histórico partido amistoso jugado en Madrid por el equipo Norteamericano contra los blancos en noviembre de 1963 que fue todo un éxito de público y un bombazo publicitario para nuestro deporte.

 El gran Carlos Sevillano, uno de los mejores jugadores Españoles de todos los tiempos, frente a Los Globetrotters.

   En la  1962-63 Ferrandiz prefirió organizar el Club desde la dirección técnica y prepararlo a la vista de las experiencias vividas para dar un necesario salto de calidad. Incrementó para ello viajes e intercambios con el fin de conocer de primera mano entrenadores de los que aprender y posibles jugadores que sumar a su proyecto, tarea en la que fue pionero y que con los años le llevó a fundar la Asociación Europea y luego Mundial de entrenadores de baloncesto.

   Se hizo cargo del equipo el exjugador internacional Joaquín Hernández con quien alcanzarían y perderían ese año de nuevo una agónica final que precisó de tercer partido de desempate (no había prórrogas) al ganar en Madrid al CSKA de Moscú por la misma diferencia que luego se cedió en la vuelta en la Unión Soviética, lugar donde se disputó el definitivo encuentro dos días después.

   Hubo nuevo cambio de extranjeros entrando en el equipo dos enormes jugadores Norteamericanos como Bob Burgess y alguien tan fundamental en nuestra historia como Clifford Luyk. También los  canteranos Jorge Garcia, Arsenio Lope y Antonio Palmero.

CAMPEONES CON JOAQUIN HERNANDEZ Campeones de Europa al fin.

   Pero la apoteosis llegó también a las órdenes de Joaquín Hernández en la temporada 1963-64 cuando se repitió final en esta ocasión contra el equipo Checoslovaco del Spartak Brno.

   Tras perder el partido de ida por once puntos (110-99) se enjugó la diferencia en el Frontón cubierto de Fiesta Alegre derrotándoles por veinte puntos (84-64).

   Dos fueron las claves para este inmenso éxito, primero de un país de Europa Occidental en la competición. 

   Los soviéticos al ser año Olímpico (Tokio 64) decidieron no participar lo que abría las opciones para el resto de candidatos y la segunda que desde noviembre  Clifford Luyk, que se había convertido en un personaje muy popular,  formalizaba su nacionalización como Español lo que abría la posibilidad de terminar el curso con un tercer jugador extranjero en el equipo en esta competición, plaza que fue para Bill Hanson.

  Clifford Luyk impulsó adelante el basket Español.

   También llegó al equipo ese año desde San Sebastián un joven y prometedor pívot de 1,98 llamado Moncho Monsalve llamado a escribir importantes páginas en la historia de nuestro deporte sobre todo mas tarde en la faceta de entrenador.

   El festejo por el triunfo histórico llevó a Saporta a convencer a la FIBA para permitir la celebración de un encuentro en Fiesta Alegre entre el campeón y la primera selección europea de la historia que dirigieron el Francés Busnel y el Checo Kriz.

Frontón Fiesta Alegre

   La repentina enfermedad y fallecimiento de Joaquín Hernández llevaron de vuelta al banquillo a Pedro Ferrandiz para la campaña 1964-65, año en la que se repitió título Europeo derrotando por primera vez a un equipo de la antigua URSS,  ratificando así el valor real del éxito del año anterior y el crecimiento deportivo de la entidad.

   El rival volvía a ser en la final el CSKA de Moscú que derrotó a los blancos por un exiguo 87-81 de margen en su casa, diferencia que en la despedida del Frontón de Fiesta Alegre en Recoletos, donde ya no se volvería a jugar más tras ese encuentro dando paso a la construcción del pabellón de la ciudad deportiva del Real Madrid, fue superada (76-62) otorgándoles su segunda Copa de Europa de Clubes.

   Las principales incorporaciones ese año fueron las del pívot Valenciano Miguel “Che” Gonzalez y la del americano Jim Scott que formo pareja de nuevo con Burgess.

ferrandiz campeon europa

   El curso 1965-66 fue el último año de nuestro personaje en el equipo y en el baloncesto pues al finalizar la campaña decidió retirarse a la temprana edad de 26 años.

   Ese curso jugaría a las órdenes de otro histórico del baloncesto europeo como Robert Busnel, entrenador Francés que además de seleccionador de su país luego fue Presidente de su Federación  y hombre de gran  peso en la historia de la FIBA.

   Se empezó jugando en el pabellón del colegio justamente donde Durand había empezado,  La Salle Maravillas hasta el fin de las obras de un moderno pabellón  de propiedad Blanca, más tarde llamado “Pabellón Raimundo Saporta” desaparecido actualmente desde 2004 por la venta de los terrenos de la Ciudad Deportiva por parte del Club.

Pabellón de la Ciudad Deportiva, luego llamado Raimundo Saporta

    No tuvieron suerte en las eliminatorias y cayeron  en cuartos de final frente al equipo que ganaría aquella Copa de Europa sin discusión, el Olimpia de Milan de Cesare Rubini que contaba además de con dos enormes jugadores Italianos como Vianello y Riminucci con el Norteamericano Bill Bradley jugador elegido en el número 2 del Draft NBA de ese curso (1965) que había preferido venir a hacer un master a Londres, desde donde se desplazaba sólo para jugar los partidos con este equipo, antes de debutar y triunfar con los New York Knicks un año después con los que ganaría los anillos NBA de 1970 y 1973, únicos ganados históricamente por la franquicia.

    El Madrid sólo presentó aquel año las novedades de Jim Fox y Toncho Nava en lugar de Fernando  Modrego y Scott.

  

Bill Bradley

   José Ramón Durand decidió no disputar la Copa de ese año y anunció su retirada de las canchas de basket.

    El proyecto de formar una familia con su esposa Carmen y la perspectiva de un futuro profesional en la Fábrica de Michelín en la capital de España a la que dedicó el resto de su vida fueron su siguiente gran paso en la vida.

    Sus dos hijos Beatriz y José Ramón y sus cuatro nietos siempre le echaran de menos como lo harán sus grandes amigos y lo haremos los aficionados de más edad. Gracias a personas como él nuestro  baloncesto dio mucha felicidad y razones para levantarnos cada mañana a unas generaciones de Españoles que soñábamos ser algún día como ellos.

    Así pues descanse en paz  José Ramón Durand, desde Denia trataremos de no olvidarte.

 Félix, Javier y Alejandro, los Arcones Durand mantienen alto el nivel de juego de la familia en los equipos de Baloncesto de Denia.

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